martes, 28 de agosto de 2012

SOPA DE POLLO

"SOPA DE POLLO"


“Un día es un día y una paliza, un rato.”
Mi amiga Puri, de Graná


     Cada entrada del blog se convierte para mí en un parto, un hijo que viene al mundo después de un largo embarazo y que no sabes como saldrá hasta que lo miras cara a cara.



     Los que somos optimistas por naturaleza tenemos varias hipotecas. A saber, no eres positivo todos los días del año, también nos cogen algunos de mala hostia y hay que estar ahí para soportarnos; también ocurre que de puertas afuera eres un tipo cachondo y alegre, pero tu mujer y tus hijos sufren tus ataques de mala leche y eso me ocurre desde hace tiempo, aunque esporádicamente gracias a Dios.



     El caso (como dice mi cuñao), que no merece la pena hablar de “la cosa” –en un bar de Málaga creo que está prohibido hacerlo-, que ya sabemos que está regular pero los que tenemos trabajo no nos podemos quejar; porque nuestra CRISIS es de valores, lo de la pasta es lo de menos. Nuestro problema de verdad es que no podemos comprarnos una segunda vivienda en la playa, que no tenemos Iphone ni SIII, que ya no podemos salir a cenar por ahí tanto como antes, que no podemos ir de vacaciones a Italia y tenemos que quedarnos en Fuengirola y escaparnos a Coín o Granada como mucho –grandes ciudades, por cierto-, que no podemos jugar al golf o al pádel cuanto quisiéramos, que ganamos 1200€ y nos merecemos 2500€ porque en Europa se gana más y la gasolina allí es más barata…



     Y la SOLUCIÓN es muy sencilla: papel y lápiz. Haz una lista de ingresos y gastos (incluido el tabaco, me cago en su PM) y si la diferencia es negativa empieza a quitar cosas que no necesitas: hipoteca (puedes vender y vivir de alquiler como yo), tabaco, uniformes del colegio, móviles, ADSL, coche, chucherías de los niños, burgersking y macdonalds, copitas a 7€, ropa (tenemos los armarios llenos de cosas que no nos ponemos), ordenadores, tablets, periódico (lo puedes leer de gratis en la Biblio y usar internet gratis con el carnet de lector), etc.



     Dicha la tontería, sólo me queda por deciros que estas medidas también se deberían aplicar a la CLASE POLÍTICA, en general, y, en mi modesta opinión, podríamos plantear una gran reforma de la Constitución española de 1978, que ya está viejita, y suprimir algunas instituciones que no voy a enumerar ahora y hacerla más moderna, o sea, actualizarla a los tiempos que corren.



     Y adiós, que digo yo que esto se puede arreglar sin dinero de la Unión Europea gastando menos TODOS, pero TODOS, y no sólo los mileuristas y así generaríamos puestos de trabajo para esos españolitos que las pasan putas para llegar a fin de mes.